miércoles, 22 de agosto de 2012

La voie lactée (1969)


Ni cinta de anticipación científica ni épica religiosa, La vía láctea es el sendero enigmático a lo largo del cual uno de los genios de la cinematografía mundial de todos los tiempos nos hace, más que testigos, partícipes de algunas de sus obsesiones teológicas, sobre todo con respecto de la figura de Cristo, cuya identidad aquí es objeto de un escrutinio ya en germen como la culminación explosiva del sádico sketch que cierra la primera obra maestra buñueliana, L’âge d’or (1930). Un guión de Jean-Claude Carrière que acumula apostasías, herejías y datos históricos pertinentes, nos trae al recuerdo aquel tapiz inigualado a propósito del tema que Umberto Eco crea en El nombre de la rosa; la vía de Buñuel no es la épica o la historia, sino el discurso filosófico (sin la tentación de la erudición ni mucho menos la pedantería): donde Eco sería un cronista borgesiano, el aragonés se revela como un dramaturgo cervantino. Entre su privilegiado dramatis personae, Michel Piccoli recupera a Sade o, con la precisión de la ambigüedad, Claudio Brook a Simón el estilita, en una road movie de a pie que une Francia y España, el campo y la ciudad, la fe y la incertidumbre menos oportuna a la mirada asimétrica lograda a navaja recién afilada y al oído discriminante (acaso con aparatico de audición listo) del cinéfilo de humilde disposición.

martes, 7 de agosto de 2012

Boogie Woogie (2009)


El arte como mercancía guía a las almas materialistas de esta producción, a la cual un Robert Altman ciertamente podría haber extraído algún valor estético y personal. Acaso propiamente superficial, lo que queda es una frustrante mirada sobre el intrincado mundillo de coleccionistas privados, dueños de galerías, artistas venales y demás fauna londinense. El "Boogie Woogie" del título es obra de Mondrian y preciada posesión de un anciano Christopher Lee, quien constituye la excepción a la regla; completan el coro de lujo: Gillian Anderson, Danny Huston, Alan Cumming, Stellan Skarsgard, Heather Graham y Amanda Seyfried, quien ha heredado la tentadora figura de rollergirl pero no la sabia dirección de P.T.A.

domingo, 29 de julio de 2012

Subida al cielo (1952)


Durante su mejor período, aquél hablado en su propio idioma con acento mexicano, Buñuel no sólo hizo Los olvidados o Él, sino que también creó películas en apariencia menores como El río y la muerte y (acaso) La hija del engaño, e incluso otras en donde la anécdota es lo que cuenta y el surrealismo es más difuso sin dejar de existir. Una de éstas, la cual nos ocupa, describe una situación familiar límite en un pueblo de pobres granjeros: la anciana madre agoniza, y sus hijos mayores ya se están disputando los bienes que ella tiene reservados a su pequeño hermano menor, para quien aspira una vida profesional, ajena al analfabetismo y la miseria. El tercero de los hijos, un muchacho de buena voluntad que acaba de casarse, intentará ayudar a la anciana en su objetivo, pero el necesario viaje en ómnibus encontrará muchos obstáculos y paradas, en particular ante las curvas peligrosas de Lilia Prado, más arriesgadas que ninguna de la subida montañosa del título.


miércoles, 11 de julio de 2012

She-Wolf of London (1946)


Cuando Curt Siodmak pertrechó el primer borrador de lo que eventualmente sería estrenado como The Wolf Man (1941), no quedaba tan claro en la narrativa que la licantropía no pudiera ser una alucinación o los ramalazos de insania temporal del pobre protagonista. En la cinta que nos ocupa, una joven aristocrática, a punto de contraer matrimonio con un inteligente abogado, caerá en la red de intrigas originadas por una serie de asesinatos próximos a su residencia, espeluznantes muertes que ella atribuirá a una maldición heredada de sus padres. 

domingo, 1 de julio de 2012

Year of the Dragon (1985)


Escrita por Oliver Stone (sobre una novela de Robert Daley) y dirigida con fervor pasional por Michael Cimino, Year of the Dragon sigue siendo, como solían aseverar los comentaristas locales en mi época de cinéfilo recién asumido, una de las mejores películas de los ochentas. Desde la dinámica eficacia de la pantalla ancha hasta el versátil score de David Mansfield y Lucia Hwong, pasando por la magnífica recreación de Chinatown y demás escenarios pertinentes, esta épica, tensa, explosiva narración acerca de un policía veterano de Vietnam en su imparable empresa para exterminar las tríadas neoyorkinas no puede ser más provocadora y emocionante vista hoy. John Lone, sobre todo, aquel excepcional actor chino descubierto por Cimino, brinda aquí una de las interpretaciones más inolvidables y apasionantes que se hayan plasmado de un gangster en el ecran: distante, aristocrático, calculador, con la sangre fría y el ego por los cielos, bello como un arcángel de la muerte, su Joey Tai es un demasiado encantador Michael Corleone oriental enceguecido por una implacable ambición de poder y apoyado en una inteligencia criminal brillante, sólo obnubilada por su rivalidad con Stanley White, un mítico Mickey Rourke también de antología.

jueves, 21 de junio de 2012

Murder à la Mod (1968)


El más exitoso de los experimentos vanguardistas elaborados por Brian De Palma al principio de su carrera, este film de corte satírico-policial cruzado con una cierta vocación metalingüística que le otorga un sabor muy libertario, sigue las desventuras --típicas en la filmografía del joven De Palma, como habrá constatado el lector, y un tema que alcanza títulos tan posteriores como The Black Dahlia (2006)-- de unas jóvenes modelos que caen en la telaraña de un fotógrafo o cineasta voyeur, misógino y asesino en serie. A destacar como lo mejor el punto de vista narrativo, que en oposición a la conocida técnica del plano dividido por distintas perspectivas visuales consagrada por el autor de Phantom of the Paradise, vuelve sobre un mismo hecho crucial desde diferentes puntos de vista de la realidad ficticia una y otra vez, a la Rashomon, prolongando el metraje y profundizando racionalmente en su naturaleza enrevesada y lúdica. Se trata, pues, de un disparate sumamente lógico en su frenético surrealismo y absolutamente satisfactorio en su progresión, toda una joyita a descubrir del también realizador de Carrie y Scarface. No podemos dejar de mencionar el debut de William Finley, quien además tiene a su cargo la interpretación vocal de la grotesca e irresistiblemente jocunda canción homónima de este artefacto delirante (que recomiendo vean gratis en YouTube, y no como el extra de una demasiado lucrativa colección de DVDs).

viernes, 1 de junio de 2012

21 Jump Street (2012)


Johnny Depp saltó inicialmente al estrellato debido a su protagonismo en una adictiva serie televisiva que por estos lares se llamó “Comando especial”. Quienes tuvimos la magnífica suerte de apreciarla en su momento descubrimos un material de bastante mejor calidad que la que el mismo Depp estaba convencido poseía, aparte --claro está-- de las innegables habilidades dramáticas de un novedoso y original intérprete que era capaz de romper estereotipos desde dentro, haciendo que etiquetas tales como “toughest guy on TV” o incluso “teen idol” cobraran repentinamente dimensiones inusitadas. La presente adaptación fílmica tomó a muchos por sorpresa, y se trata en algún modo de una reconciliación entre Depp y la obra aparentemente frívola e insubstancial que lo dio a conocer. Entre la grosería ya nada escandalosa y el humor finalmente sano de una cinta que no se toma nada en serio, Jonah Hill escribe y co-estelariza las nuevas aventuras de un equipo de joviales policías infiltrados en las turbulentas aulas de las secundarias americanas, y Channing Tatum revela que podría tener la pasta (de otro tipo) para seguirle los pasos, empero a respetuosa distancia, al Vince Vaughn comediante.