Hallo en una entrevista que el momento favorito de Mulholland Drive (2001) para David Lynch, su propio director, es también el mío: Rebekah del Rio cantando a capella una bellísima versión en español de "Crying", la cuasi trágica melodía de Roy Orbison. La señorita Del Rio, en la escena, pretende actuar sobre una grabación o playback de su misma inspiración, una situación que se ajusta al estilo del local nocturno donde se presenta y que se llama Silencio. Advertidos, los parroquianos asisten al desvanecimiento de la cantante y no se inmutan al oír aquella voz intacta, vibrando sobre el cuerpo inerte. Es un momento estremecedor y una hazaña difícil: la frustrada sincronización de los labios con el sonido de su propia voz pone en jaque imposible a la versión de "In Dreams" perpetrada por el monstruoso Dean Stockwell en Blue Velvet (1986): la voz era la original de Orbison entonces, y ahora la emoción (que embarga a los espectadores fuera y dentro de la pantalla, incluidas las protagonistas, por igual) es de Rebekah del Rio.
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domingo, 28 de noviembre de 2010
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