Mostrando entradas con la etiqueta robert bloch. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta robert bloch. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de octubre de 2014

The Alfred Hitchcock Hour: “Off Season” (1965)


En este episodio (final) de la segunda serie televisiva del Mago del Suspenso, John Gavin --esa especie de Rock Hudson menos talentoso que tuvo la fortuna de aparecer en Psycho-- es un policía impulsivo que acaba de matar a un viejo vagabundo por apuntarle con una botella (acabada de robar) en la mano. Al mudarse a otro pueblo, se convertirá en víctima de un destino tan implacable como afín a la repetición: lleva a su rubia novia y se hospeda con ella en un apartado motel de extrañísimo propietario, mientras que encuentra trabajo en la comisaría de Richard Jaeckel, un tipo mayor con una mujer algo liviana que semeja un doppelgänger de la suya propia... Las escenas, orquestadas por el ya notable William Friedkin, llevan la huella inevitable de Bernard Herrmann a los oídos. Por supuesto, el guión tenía que ser de Robert Bloch. 2.5/5

"Sam Loomis"

martes, 9 de abril de 2013

“The Sorcerer’s Apprentice” (TV) (1962)


Se puede afirmar que Robert Bloch, uno de los autores fundamentales del género de horror en el siglo pasado, al lado de otros como el imprescindible William Peter Blatty, poseía cierta intuición y regusto respecto de la franja más obvia de la realidad fantástica --obvia en el sentido de la carta robada de Poe-- que favorecían su literatura y le hacían esquivar lo perecedero gracias a unos asuntos y temas, siendo directos y bordeando inclusive la vulgaridad de lo cotidiano, sin pierde, con una poesía de lo macabro que sabía trascender la naturaleza sórdida y brutal de su adecuadísima prosa. Colaborador, por todo ello, ideal de Hitchcock (a quien, si hiciera falta decirlo, suministró las complejidades indecibles de su trama más diabólica en Psycho), Bloch escribió este episodio (vetado por los auspiciadores) de la clásica Alfred Hitchcock Presents. En él, un jovencito simple y de oscuro pasado, fugitivo de un orfanato, interpretado con entusiasmo contagioso y espeluznante por Brandon deWilde (post-Shane, pre-Hud), se ve involucrado en la turbia intriga de una infiel rubia (Diana Dors) para eliminar a su en apariencia mefistofélico marido, un mago simpatizante acaso de la división conyugal a lo Raymond Burr en Rear Window.